El día en que dejemos de creer en nuestros gobernantes será el día en que le perdamos la confianza al Estado. Eso en ningún país es positivo para la democracia (Ejemplo: Nicaragua, lo más cercano en tiempo y espacio que se me ocurre). Nunca he sido partidario de achacarle a nadie los problemas nacionales, hay que buscar soluciones.
Pero actualmente: ¿qué soluciones están buscando don Oscar y don Rodrigo a la emergencia nacional? Don Oscar está fuera del país, haciendo diplomacia y buscando acuerdo comerciales. Ok, está bien, son necesarios y bienvenidos sean para el avance de Costa Rica. Pero el país ESTÁ EN EMERGENCIA NACIONAL. Creo que daría mucho más ejemplo si cancela sus viajes y se viene a por lo menos hacer acto de presencia. Y el gobierno va y le da a don Gilberth Jiménez, director ejecutivo de
Don Rodrigo y don Oscar, dos de los dirigentes mejor preparados y experimentados que ha tenido este país me han defraudado en los últimos seis meses o más. Sus decisiones son precipitadas, poco preparadas (y aquí incluyo la propuesta a una Constituyente) y no sabemos que quieren realmente. Algunos dicen que don Oscar quiere ser secretario de
Mmm... no sé. Mi abuela, que es más mariachi que ningún o ninguna otra, me dijo que está preocupada por su presidente (por lo menos no niega que es su gobernante y el nuestro, como otros), pues cree que sabe algo que nosotros no que lo tiene "como loco haciendo tonteras". ¿Será la crisis financiera? ¿Las distritales? ¿
Pero con todo y todo, yo no he perdido la fe en mi presidente. Aún le queda poco más de un año de gobierno. Es capaz, junto con su hermano, de sacar adelante todas las propuestas que hizo en su candidatura. Pero hay que tener en consideración todas estas cosas. A fin de cuentas, liberacionistas o no, debemos exigirle calidad a nuestros gobernantes, del partido que sean, como ciudadanos responsables, como jóvenes que nos preocupamos por el futuro de nuestra Costa Rica.
Es un pensamiento. Espero no levantar polvo (inevitable...)
Con respecto a
Me parece excelente lo que propone don Alberto Cañas:
Por otro lado, quisiera agregar algo, con mi mínima preparación en el derecho:
Para que una norma tenga el éxito que se busca, hay que considerar algunos aspectos:
1. Validez: Promulgada y sancionada por un Órgano con capacidad (AL).
2. Vigencia: Con el transcurso del tiempo-espacio pueda seguir siendo sancionable.
3. Eficacia: Que surta el efecto que se busca.
Estos por mencionar algunos. No hay que pensar si la norma es vieja o no, si está "fuera de moda o anticuada". Si la norma reune esos tres aspectos (grosso modo) todavía funciona, todavía tiene peso dentro del ordenamiento y el sistema jurídico. Nuestro Código Civil fue sancionado en 1888, mucho antes que la constitución que tenemos actualmente. Tanto así que los jornaleros tienen una especial atención en ese código. Evidentemente a sufrido REFORMAS necesarias, pero nadie se ha planteado rehacer un código civil, pues aún reune esos tres elementos.
Pasa lo mismo con nuestra Constitución. ¿Qué importa que sea un espejito de 1871? Reune los derecho y garantías individuales y sociales que necesitamos, establece nuestros deberes como ciudadanos, forja un Estado de Derecho enviadiable en muchos paises del mundo.
Convocar una constituyente en estos tiempo es delicado. Muchos de sus artículos están, digámoslo así, en carne viva, como por ejemplo el lindísimo artículo 21, que consta solamente de tres palabras: "La vida humana es inviolable". Se presentó un proyecto para reformar este artículo para poder meter el aborto, la pildora anticonseptiva y del día después, la fecundación in vitro, etc. Por dicha no le dieron pelota (aún). Este es solamente un ejemplo de las cosas que se podrían reformar, aunque don Rodrigo haya asegurado que no se tocarán las garantías (nunca se sabe, si dan luz verde todo se puede).
No hagamos algo de lo que podamos arrepentirnos. La propuesta de don Alberto de retomar esa idea de don Rodolfo está excelente. Sería interesante ver de que se trata el proyecto...
Escucho opiniones.
Leo.


2 comentarios:
Don Leo, no dejo de resaltar su comentario, nuestro país más que necesitado de una nueva constitución está necesitado de una buena aplicación de las leyes existentes, de hacer una minuciosa búsqueda de los portillos que se han quedado abiertos y cerrarlos.
Una nueva constitución es algo tan delicado que podría convertirnos de una nación democrática a alguna cosa amorfa como hay en el resto de América Latina, si nos orgullecemos de ser la "Suiza" Centroamericana, pongamos en práctica los valores de la democracia con la rica constitución que tenemos y no con una nueva constitución que pueda beneficiar a un grupo sea cuál sea el nombre y apellido que carguen...
Saludos!!
Correcto Bryan. Eso es exactamente a lo que me refiero. ¿Acaso nos vamos a meter en la moda de las constituyentes de Amércia Latina? Según don Edgar García en su clase magistral en el Aniversario de CEDAL, Salón de Expresidentes de la Asamblea Legsilativa, llama mucho la atención que las Asambleas Constituyentes realizadas en los últimos años en América Latina fueron convocadas en los paises del sur. Ahora, ellos tienen sus situaciones particulares... ¿Y nosotros?
Saludos, Leo.
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