jueves 4 de diciembre de 2008

Una Asamblea Constituyente en Costa Rica

O están de acuerdo o creen que lo único que hay que hacer es reformas. Yo les voy a plantear otra cosa: Los Arias y sus intereses, y esto lo voy a decir sin pelos en la lengua.

El día en que dejemos de creer en nuestros gobernantes será el día en que le perdamos la confianza al Estado. Eso en ningún país es positivo para la democracia (Ejemplo: Nicaragua, lo más cercano en tiempo y espacio que se me ocurre). Nunca he sido partidario de achacarle a nadie los problemas nacionales, hay que buscar soluciones.


Pero actualmente: ¿qué soluciones están buscando don Oscar y don Rodrigo a la emergencia nacional? Don Oscar está fuera del país, haciendo diplomacia y buscando acuerdo comerciales. Ok, está bien, son necesarios y bienvenidos sean para el avance de Costa Rica. Pero el país ESTÁ EN EMERGENCIA NACIONAL. Creo que daría mucho más ejemplo si cancela sus viajes y se viene a por lo menos hacer acto de presencia. Y el gobierno va y le da a don Gilberth Jiménez, director ejecutivo de la Comisión Nacional de Emergencias, un mes y medio de vacaciones desde hoy (que curioso, don Gilberth quiere ser diputado y le dan las vacaciones en pleno proselitismo a nivel del partido...). Claro, cuando lo llamó doña Amelia hoy en la mañana decidió volver al trabajo inmediatamente. Señores y señoras, cosas como esas dejan mal paradas al partido, pues querámoslo o no, las caras más visibles ahorita son las de los Arias...


Don Rodrigo y don Oscar, dos de los dirigentes mejor preparados y experimentados que ha tenido este país me han defraudado en los últimos seis meses o más. Sus decisiones son precipitadas, poco preparadas (y aquí incluyo la propuesta a una Constituyente) y no sabemos que quieren realmente. Algunos dicen que don Oscar quiere ser secretario de la OEA (ojala de la ONU si no). Y por lo que vemos ya don Rodrigo está pensando en su "eventual interés" presidencial en el 2014.


Mmm... no sé. Mi abuela, que es más mariachi que ningún o ninguna otra, me dijo que está preocupada por su presidente (por lo menos no niega que es su gobernante y el nuestro, como otros), pues cree que sabe algo que nosotros no que lo tiene "como loco haciendo tonteras". ¿Será la crisis financiera? ¿Las distritales? ¿La DIS?


Pero con todo y todo, yo no he perdido la fe en mi presidente. Aún le queda poco más de un año de gobierno. Es capaz, junto con su hermano, de sacar adelante todas las propuestas que hizo en su candidatura. Pero hay que tener en consideración todas estas cosas. A fin de cuentas, liberacionistas o no, debemos exigirle calidad a nuestros gobernantes, del partido que sean, como ciudadanos responsables, como jóvenes que nos preocupamos por el futuro de nuestra Costa Rica.


Es un pensamiento. Espero no levantar polvo (inevitable...)


Con respecto a la Constituyente, pienso que no es el momento, y falta mucho para que llegue. Dice don Alberto Cañas que es un error convovarla pues no hay ideología dominante, nos debatimos entre diferentes posiciones de muchas cosas, y la Carta Magna quedaría confusa, poco clara. Y gracias a Dios que doña Laura también piensa igual, si se hubiera manifestado a favor, no se que hubiera hecho... Igual, si don Johnny y don Rodrigo quieren ser recordados por tener la iniciativa de convocar a la segunda constituyente de la segunda república en la segunda madurez de la época constitucional de nuestro país, están perdidos...


Me parece excelente lo que propone don Alberto Cañas:


En todo caso, en el archivo de la Asamblea Legislativa existe el gran proyecto de reforma constitucional que presentó el entonces diputado Rodolfo Piza Escalante en el periodo 74-78, que se refiere muy concretamente a la estructuración y organización del Estado sin tocar otros temas, que nadie quiere tocar.Lo que procedería sería desempolvar ese notable proyecto, que lo vean las fracciones actuales y que lo comiencen a tramitar. Se le podría dar a la gran reforma una votación de primera legislatura el año entrante y que sea la Asamblea de 2010 la que le dé aprobación definitiva.


Rodolfo Piza Escalante, tío abuelo mio, ha sido uno de los juristas de más peso en el siglo XX, una persona muy preparada, magistrado de la Sala Constitucional, que siempre pensó en Costa Rica y sus ciudadanos a la hora de resolver.

Por otro lado, quisiera agregar algo, con mi mínima preparación en el derecho:


Para que una norma tenga el éxito que se busca, hay que considerar algunos aspectos:


1. Validez: Promulgada y sancionada por un Órgano con capacidad (AL).

2. Vigencia: Con el transcurso del tiempo-espacio pueda seguir siendo sancionable.

3. Eficacia: Que surta el efecto que se busca.


Estos por mencionar algunos. No hay que pensar si la norma es vieja o no, si está "fuera de moda o anticuada". Si la norma reune esos tres aspectos (grosso modo) todavía funciona, todavía tiene peso dentro del ordenamiento y el sistema jurídico. Nuestro Código Civil fue sancionado en 1888, mucho antes que la constitución que tenemos actualmente. Tanto así que los jornaleros tienen una especial atención en ese código. Evidentemente a sufrido REFORMAS necesarias, pero nadie se ha planteado rehacer un código civil, pues aún reune esos tres elementos.


Pasa lo mismo con nuestra Constitución. ¿Qué importa que sea un espejito de 1871? Reune los derecho y garantías individuales y sociales que necesitamos, establece nuestros deberes como ciudadanos, forja un Estado de Derecho enviadiable en muchos paises del mundo.


Convocar una constituyente en estos tiempo es delicado. Muchos de sus artículos están, digámoslo así, en carne viva, como por ejemplo el lindísimo artículo 21, que consta solamente de tres palabras: "La vida humana es inviolable". Se presentó un proyecto para reformar este artículo para poder meter el aborto, la pildora anticonseptiva y del día después, la fecundación in vitro, etc. Por dicha no le dieron pelota (aún). Este es solamente un ejemplo de las cosas que se podrían reformar, aunque don Rodrigo haya asegurado que no se tocarán las garantías (nunca se sabe, si dan luz verde todo se puede).


No hagamos algo de lo que podamos arrepentirnos. La propuesta de don Alberto de retomar esa idea de don Rodolfo está excelente. Sería interesante ver de que se trata el proyecto...


Escucho opiniones.

Leo.

2 comentarios:

bryancr dijo...

Don Leo, no dejo de resaltar su comentario, nuestro país más que necesitado de una nueva constitución está necesitado de una buena aplicación de las leyes existentes, de hacer una minuciosa búsqueda de los portillos que se han quedado abiertos y cerrarlos.

Una nueva constitución es algo tan delicado que podría convertirnos de una nación democrática a alguna cosa amorfa como hay en el resto de América Latina, si nos orgullecemos de ser la "Suiza" Centroamericana, pongamos en práctica los valores de la democracia con la rica constitución que tenemos y no con una nueva constitución que pueda beneficiar a un grupo sea cuál sea el nombre y apellido que carguen...

Saludos!!

Leo dijo...

Correcto Bryan. Eso es exactamente a lo que me refiero. ¿Acaso nos vamos a meter en la moda de las constituyentes de Amércia Latina? Según don Edgar García en su clase magistral en el Aniversario de CEDAL, Salón de Expresidentes de la Asamblea Legsilativa, llama mucho la atención que las Asambleas Constituyentes realizadas en los últimos años en América Latina fueron convocadas en los paises del sur. Ahora, ellos tienen sus situaciones particulares... ¿Y nosotros?

Saludos, Leo.